El Santísimo Cristo - Parroquia Nuestra Señora de las Nieves de Calp

El Santísimo Cristo - Parroquia Nuestra Señora de las Nieves de Calp

Vaya al Contenido

Menu Principal

El Santísimo Cristo

Santísimo Cristo del Sudor


   La imagen del Santísimo Cristo del Sudor era una preciosa escultura de tamaño natural, de autor desconocido, que el Beato Juan de Ribera, trajo de Italia y regaló a Calpe; una de esas joyas del Renacimiento, verdadero estudio anatómico que asombraba por su perfecto realismo. Su faz reflejaba una bondad divina que avasallaba el espíritu y le invitaba a la oración. Se veneraba en un lindo altar gótico, tallado en madera.

     Aunque la Titular y Patrona de Calpe canónicamente sea Nuestra Señora de las Nieves, el pueblo, desde finales del siglo XVII, adoptó como Patrón a Jesucristo Crucificado, bajo la advocación del Sudor.

El día 13 de marzo de 1682, una mujer que servía en casa de un labrador, observó con gran asombro que la imagen del Cristo sudaba. Se taladró la imagen por la espalda para estudiar la causa de aquel sudor, que reconocieron como milagroso.

      No podemos dudar de la veracidad de este hecho, puesto que en nuestro archivo tenemos buena nota de ello. A continuación transcribimos al pie de la letra el acta de la Visita Pastoral del año 1688, folio 57 vuelto. Dice así: «Nótese que en trece días del mes de marzo, segundo viernes de dicho mes del año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo de mil seiscientos ochenta y dos, sucedió el portento tan grande que, a las dos horas de la tarde, vieron como la Santísima Imagen del Cristo que está en dicha y presente iglesia de dicha Villa de Calpe estaba sudando copiosamente, y asimismo vertiendo lágrimas (agua); se convocó, y juntos todos los vecinos de dicha Villa, vieron ser verdad, y llamaron de Benisa un Notario, que fue Gaspar Cabrera, y vino el Gobernador Pablo Ramos, y vieron ser verdad lo que, se les avisaba. Y habiéndole enjugado el sudor, y lágrimas con unos corporales, volvió a sudar y llorar de la misma manera de antes, de que se recibió auto. Y repitieron el enjugarle por tres veces, recibiendo en cada una auto, y en todas perseveró el sudor y lágrimas. Y habiendo estado en custodia, perseveró hasta el día domingo 15 de dicho mes y año. Y habiendo dado razón al Excelentísimo Señor D. Fray Juan Thomás de Rocaberti, por la gracia de Dios Arzobispo de Valencia, del Consejo de su Majestad, despachó Comisión al Doctor Pedro Trilles, pavorde de Jávea, para que recibiera información sumaria por dichos testigos fidedignos, y habiéndolo hecho por su Notario Hipólito Crespo, constó ser cierto, de que se dio aviso a su Excelencia dicho señor Arzobispo, como de todo, más largamente consta por dicha información, que para en poder de dicho Hipólito Crespo, Notario de Jávea».

La claridad de este precioso documento excusa todo comentario. En el archivo parroquial de Benisa, hemos podido identificar la personalidad del Notario Gaspar Cabrera, en donde se conservan infinidad de notas y declaraciones suyas.

También el archivo parroquial de Jávea guarda un buen recuerdo del que fue el más joven de sus pavordes (cargo eclesiástico equivalente al actual arcipreste) y durante más años, doctor don Pedro Trilles.

Don Fr. Juan Thomás de Rocaberti, natural de Peralada (Cataluña), era religioso dominico en el convento de Valencia. Inocencio X, lo elevó a la dignidad episcopal. Subió a la Sede valentina el año 1676, siendo el 31 arzobispo de Valencia.

Del gobernador Pablo Ramos y del notario Hipólito Crespo, nada hemos querido investigar.

Seis años después de ocurrido el hecho portentoso se persona en Calpe el propio señor Arzobispo de Valencia y comprueba personalmente.

La declaración de ambos notarios al pedir y recibir declaración jurada de un sin número de vecinos.

Desde esta fecha. Calpe ha sentido siempre una tierna devoción al Santísimo Cristo del Sudor, dedicándole todos los años solemnidades religiosas en el segundo viernes de marzo.

Los corporales con que se enjugó el sudor y lágrimas de la venerada imagen del Santísimo Cristo, fueron recogidos por los señores Orduña de Benisa, que a la sazón eran los más poderosos e influyentes de la Marina, guardándolos en su castillo de Guadalest.

Casi hasta nuestros días se ha celebrado la festividad del Santísimo Cristo, en el segundo viernes de marzo, con un fervor impresionante, precedido de un solemne y devoto novenario. Era éste uno de los  días más sagrados para Calpe. De madrugada, e organizaba un piadoso Vía Crucis que saliendo de la Iglesia subía a la ermita de San Salvador Todo el pueblo formaba parte en este acto de oración y penitencia, y todos, hombres y mujeres jóvenes y viejos. Se acercaban a recibir la Sagrada Comunión. Se celebraba una misa Solemne con sermón y se cantaban los gozos y alabanzas del Cristo. Gran número de velas y lámparas de aceite ardían en el altar del Santísimo Cristo. La iglesia permanecía abierta todo el día y los fieles, en grupos numerosos, visitaban repetidas veces la venerada imagen del Santísimo Cristo, cantaban los gozos, el salmo Miserere y se rezaba el Vía Crucis. Estas conmovedoras visitas duraban hasta el próximo domingo, en memoria de los tres días que estuvo sudando y llorando esta  venerada imagen. También la ermita era visitada, durante estos tres días, por todo el pueblo, que en nutridos grupos subía a rezar el Vía Crucis.

    A las dos de la tarde de este viernes se reunían a los pies del Santísimo Cristo las autoridades civiles, presididas por la eclesiástica y el clero en presencia de todo el pueblo, para recordar el hecho portentoso del sudor, que fue advertido precisamente a esa hora. Después de unas breves consideraciones, de entonaba el Miserere y se cantaban los gozos.

     Al atardecer se celebraba una devotísima procesión con una imagen de Cristo Crucificado, que para estos casos había en la iglesia, ya que, la venerada imagen que había sudado, únicamente la sacaban en el centenario y en las calamidades públicas.

    El segundo viernes de marzo, era un día de riguroso ayuno y abstinencia, a  semejanza de los primitivos cristianos: una comida y muy frugal, en todo el día.

     A mediados del siglo XVIII, se instituyó otra fiesta solemnísima en honor al Cristo, que viene celebrándose el 22 y 23 de octubre en acción de gracias.

   La historia de esta fiesta la tenemos en una curiosa Memoria que guarda nuestro archivo parroquial y que textualmente dice así: «Advertencia; el día 22 de octubre del año 1744 fue esta Villa sitiada de 800 (moros) y la defendieron 50 hombres con la ayuda del Santísimo Cristo en atención de éste e infinitos favores que todos los días hace esta imagen a cuantos se ponen a su amparo. Determinó la Villa que el dicho día 22 de Octubre de todos los años se hiciese misa y sermón por cuenta suya a esta imagen y que se guardase como día colendo por los vecinos de ella. Como consta de su acuerdo.

      Y para que conste, hago aquí esta Memoria.--Doctor Roque Vives, Rtr. de Calp >>.

     La ardiente devoción que Calpe profesó a su Cristo mereció ser indulgenciada por un Papa y varios prelados. En 1796, don Pedro Mengual, cura de Calpe, solicitó y obtuvo de Pío VI, un breve concediendo indulgencia plenaria a los que, confesando y comulgando, visitaran la iglesia y capilla del Santísimo Cristo del Sudor en el segundo viernes de marzo, e indulgencias parciales en los demás viernes del mismo mes. El  Excmo. Señor don Pablo Abellá. Arzobispo de Valencia, concedió Ochenta días a los que rezaren un credo ante dicha imagen. El Excmo. Señor don Basilio Antonio Carrasco, Obispo de Ibiza, concedió cuarenta días por cada Padrenuestro o Credo, cuarenta por cada misa que se diga u oiga en su altar y cuarenta a los que devotamente asistan a las funciones que en su honor se hagan en su capilla.

     Varios prelados han visitado esta imagen veneranda, admirando siempre el entusiasmo y fina piedad de los hijos de Calpe por su Patrono el Santísimo Cristo del Sudor.

    Esta preciosa escultura del Cristo, fue pasto de las llamas revolucionarias, día 13 de agosto de 1936, en la ermita de San Salvador, donde fue trasladada.

     El día 21 de octubre de 1939, fue bendecida la nueva imagen, obsequio de don Pedro Jaime Avargues y don Miguel Roselló.

Libro "Calpe"
Año: 1953, págs.: 143-147
Autor: Vicente Llopis Bertomeu
Más información en la página web de Andres Ortolá, con nuevos descubrimientos de gran valor histórico pincha aquí

Santísimo Cristo del Sudor
Stmo. Cristo de la Buena Muerte-1610 aprox.,
Después Stmo. Cristo del Sudor-1682.
(foto tomada en 1935)
 
 
Santísimo Cristo del Sudor (talla actual a partir de 1940)
(Foto tomada 2010)



Himno al
Santísimo Cristo del Sudor


                                             Música: Jenaro Calatayud Sanjuán    
                                                                   Letra: Enrique Cardona  
  


Al Santísimo Cristo cantemos
levantando con fe nuestra voz,
y repitan sus ecos los cielos
y retumbe ante el trono de Dios.
-
De la Cruz seguidores fervientes
defendamos la fe con valor,
y la vida entreguemos valientes
como fieles cristianos por Dios.

¡Viva, viva su imagen bendita!
¡Viva, viva nuestro Salvador!
¡Viva, viva mientras Calpe exista
el Divino Jesús del Sudor!
-
Cual Ifach que se levanta altivo
dominando las aguas del mar,
así tiende sus brazos divinos
sobre Calpe, el Patrón celestial.
-
Nunca olviden los hijos de Calpe
al Divino Jesús del Sudor,
pídanle con fervor que les salve
de pecado y de toda aflicción.
-
¡Viva, viva su Imagen bendita!
¡Viva, viva nuestro Salvador!
¡Viva, viva mientras Calpe exista
el Divino Jesús del Sudor!



Buscar
Regreso al contenido | Regreso al menu principal